Canadá urge al G7 un apoyo «colectivo» a la desescalada en Irán

<p>Los ministros de Exteriores del G7 fueron convocados por Francia para una <strong>cumbre de urgencia sobre las guerras de Irán y de Ucrania</strong> en Vaux-de-Cernay, al suroeste de París, donde se espera el viernes la llegada del secretario de Estado de EEUU Marco Rubio. La ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, anticipó que el principal objetivo de la reunión será el apoyo «colectivo» a una desescalada en Oriente Medio y la reapertura del estrecho de Ormuz.</p>

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 Francia convoca una cumbre urgente de ministros de Exteriores a la que asistirá Marco Rubio  

Los ministros de Exteriores del G7 fueron convocados por Francia para una cumbre de urgencia sobre las guerras de Irán y de Ucrania en Vaux-de-Cernay, al suroeste de París, donde se espera el viernes la llegada del secretario de Estado de EEUU Marco Rubio. La ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, anticipó que el principal objetivo de la reunión será el apoyo «colectivo» a una desescalada en Oriente Medio y la reapertura del estrecho de Ormuz.

«Debemos seguir usando los canales diplomáticos para garantizar que exista un consenso colectivo no solo para la desescalada, sino también para mitigar el impacto económico y hacer hincapié en la necesidad de preservar la vida de los civiles«, advirtió Anand, tras reiterar que Canadá «no tiene ninguna intención de participar en los ataques ofensivos.

Francia preside durante este año el G7 y la reunión de urgencia de jueves y viernes se interpreta como un preámbulo de la cumbre que se celebrará del 15 al 17 de junio en Évian-Les-Bains, a la que asistirán los jefes de Estado de los siete países más industrializados del planeta.

El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, justificó la convocatoria urgente ante la creciente preocupación por la escalada militar y el impacto económico de la guerra de Irán y por el punto muerto de las negociaciones de paz en Ucrania.

Los ministros de Exteriores de Ucrania, Brasil, India, Corea del Sur y Arabia Saudí, así como la jefa de diplomacia de la UE Kaja Kallas, han sido convocados a la cumbre en la abadía de Vaux-de-Cernay, cerca del château de Rambouillet donde Valéry Giscard d’Estaing convocó hace 50 años la primera reunión del entonces G6, debido a la crisis del petróleo de 1973.

La convocatoria se produce un día después de que el jefe del Estado Mayor francés, el general Fabien Mandon, advirtiera públicamente que «la imprevisibilidad de Washington está afectando a los intereses de seguridad de los aliados».

La cumbre arrancó a primera hora de la tarde del jueves en ausencia de Marco Rubio, «retenido» hasta el último momento en la capital de EEUU. Su llegada está anunciada para el viernes a primera hora, cuando se espera que los aliados reclamen al secretario de Estado de EEUU una «clarificación» sobre las operaciones militares de Estados Unidos e Israel en Irán, así como sobre la apertura de canales diplomáticos.

La reapertura del Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% de petróleo mundial, será otro de los temas prioritarios. El presidente francés, Emmanuel Macron, que envió al portaviones Charles de Gaulle al Mediterráneo Oriental, se ha comprometido a liderar una coalición para asegurar la libertad de navegación marítima cuando se produzca una desescalada del conflicto.

Jean-Noël Barrot pretende aprovechar también la presencia de Marco Rubio para reactivar las negociaciones de paz en Ucrania, recalcando la necesidad de mantener el régimen de sanciones contra Moscú, tras la polémica decisión de la Administración Trump de levantar «temporalmente» las sanciones contra el petróleo ruso transportado actualmente por su «flota fantasma» para aliviar la situación crítica creada por la guerra de Irán.

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