<p>»<strong>No nos sorprende</strong>»; «era algo que <strong>muchos sospechábamos</strong>»; o «<strong>es muy, muy posible</strong>». Fuentes diplomáticas de diferentes países y muy distintas latitudes señalan a este periódico que sí, que muchos ya en Bruselas sabían o temían que Hungría pasaba información a Rusia, y que ahora esto se ha convertido en una certeza en las capitales de los Estados miembro.</p>
La sospecha existía desde hace mucho tiempo, pero ahora ya casi todo el mundo en Bruselas lo da por seguro. «Rompe los principios de confianza y cooperación», señalan numerosas fuentes diplomáticas, mientras la UE exige explicaciones
«No nos sorprende«; «era algo que muchos sospechábamos«; o «es muy, muy posible«. Fuentes diplomáticas de diferentes países y muy distintas latitudes señalan a este periódico que sí, que muchos ya en Bruselas sabían o temían que Hungría pasaba información a Rusia, y que ahora esto se ha convertido en una certeza en las capitales de los Estados miembro.
«Sería ingenuo pensar lo contrario«, responden desde un cuarto país a la pregunta de si creen que Moscú ha tenido acceso a información confidencial de la UE. La publicación por parte de The Washington Post de una información en la que se asegura que el ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, habría llamado de manera regular a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, para ofrecerle información en tiempo real durante los recesos de las reuniones de la UE ha sacudido Bruselas.
En principio, esta actividad se limitaría al Consejo de Asuntos Exteriores, foro en el que se tratan informaciones relevantes pero no tan trascendentales como las que se pueden abordar en el Consejo Europeo, esto es, en los encuentros de los presidentes y primeros ministros. Pero el líder de Polonia, Donald Tusk, apuntó ya el domingo en su perfil de la red social X que lleva tiempo siendo muy cauto durante sus intervenciones, precisamente, en las reuniones al máximo nivel.
«La noticia de que el entorno de Orban informa a Moscú con todo detalle sobre las reuniones del Consejo de la UE no debería sorprender a nadie. Llevamos mucho tiempo teniendo sospechas al respecto. Esa es una de las razones por las que solo intervengo cuando es estrictamente necesario y digo únicamente lo imprescindible», aseguró. Esto es, elevó la sospecha al máximo nivel europeo.
La Comisión Europea ya ha exigido explicaciones al Gobierno de Hungría, que por supuesto afirma que todo es absolutamente falso. «Fake news», según publicó el propio Szijjártó también en redes sociales. Nadie le cree en Bruselas, claro. Muchas voces subrayan que la proliferación de grupos de trabajo con un número reducido de países se debe, en gran medida, a un intento por evitar que Hungría conozca de antemano planes y propuestas. Y se desliza que, si Hungría ha hecho esto en el ámbito de la UE, por qué no lo iba a hacer también en la OTAN.
Desde el ámbito de la Alianza sostienen que por ahora no hay sospechas de ello, que el comportamiento de Hungría como parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte es más responsable que en el marco de la UE y que, además, muchas cuestiones se tratan a nivel técnico y que esto es algo totalmente político. Pero la preocupación en Bruselas es palpable.
Las fuentes diplomáticas consultadas también exponen que el hecho de que las elecciones húngaras estén muy cerca ha sido fundamental en la filtración del posible espionaje húngaro. Y que, del mismo modo, las instituciones y países de la UE no van a realizar ningún movimiento hasta que los comicios se celebren. «Eso es lo que [Viktor] Orban querría para obtener así réditos políticos nacionales«, inciden.
En Bruselas y en las capitales cruzan ahora los dedos para que pierda esas elecciones del 12 de abril y todo sea mucho más fácil. En términos del posible espionaje para Rusia y, también, para que Hungría deje de bloquear el crédito de 90.000 millones que la UE ya ha aprobado para Ucrania y que el primer ministro húngaro está vetando. Ahora mismo, lo que señalan las encuestas es que la victoria sería, efectivamente, de Péter Magyar, el líder de la oposición que pertenece a la familia política del Partido Popular Europeo. No es, probablemente, el político más proeuropeísta del continente, pero desde luego lo es mucho más que el actual líder.
«Según la información actual, Szijjártó parece estar conspirando con Rusia, traicionando así los intereses húngaros y europeos. Si se confirma, esto equivaldría a traición, lo que conlleva una posible pena de cadena perpetua. Un futuro gobierno de Tisza investigará el asunto de inmediato«, publicó ayer mismo el propio Magyar en su perfil de X. Justo lo que quieren oír en Bruselas.
Internacional
