La piel es el órgano más grande del cuerpo y, con el paso de los años, pierde varias capacidades. Con la edad, la piel cambia: se vuelve más delgada, pierde grasa y ya no luce tan lozana y lisa como antes. Como consecuencia, las venas y los huesos se pueden ver más fácilmente. Además, los rasguños, cortes o golpes pueden tomar más tiempo en sanar. Algunos factores, como pasar mucho tiempo a la luz del sol y la disminución de la producción de aceites naturales, pueden resultar en arrugas, sequedad, manchas por la edad y hasta cáncer.
Los cambios en la piel están asociados a la pérdida de agua transepidérmica, la pérdida de la integridad del colágeno y las fibras elásticas y el impacto del sol, entre otros factores.
Algunas recomendaciones que ofrecen los expertos para mantener la piel saludable son:
- Llevar una buena alimentación que incluya el consumo de frutas y verduras, proteínas y alimentos ricos en omega 3.
- Limitar la duración del baño y bañarse con agua tibia, no más de dos veces al día con jabones suaves.
- Evitar el uso de exfoliantes y jabones fuertes.
- Hidratar la piel regularmente usando cremas hidratantes después del baño y antes de acostarse.
- Evitar el uso de detergentes fuertes en la ropa.
- Utilizar protección solar y limitar el tiempo de exposición al sol.
- Evitar el consumo de alcohol y cigarrillos.
- Mantenerse hidratado tomando suficiente agua.
Adicional, es importante proveer a la piel hidratación externa especial con productos que contengan agentes como ceramidas, ácido hialurónico y ácido glicólico, entre otros, aplicándolos correctamente por la noche. Asimismo, se recomienda atender cualquier infección o cortadura de manera inmediata para evitar complicaciones.
Los problemas más frecuentes que se observan en personas de la tercera edad son:
• Sequedad cutánea (eccemas xeróticos): La piel seca es causada principalmente por la pérdida de las glándulas sudoríparas y de aceite natural. Además, en la mayoría de los casos también se genera por la falta de hidratación, exposición al sol, estrés o fumar. Asimismo, esta condición puede producirse como consecuencia de enfermedades crónicas como la diabetes o algunos tipos de cáncer.
• Arrugas y líneas de expresión: A medida que pasan los años, la piel pierde elasticidad como consecuencia de los rayos solares, generando las arrugas al aflojarse.
• Manchas en la piel (léntigos solares): Son inofensivas y se caracterizan por ser planas, de color café y generalmente son causadas como consecuencia de la exposición al sol.
• Moretones (equimosis): La piel con los años se vuelve mucho más sensible y propensa a la aparición de moretones que son difíciles de sanar.
Un buen cuidado de la piel y un estilo de vida saludable pueden ayudar a retrasar el envejecimiento natural y prevenir diversos problemas cutáneos. Recuerde que entender los cambios que experimenta la piel y atenderlos con pequeños hábitos de cuidado puede marcar la diferencia al mejorar su función y promover un envejecimiento saludable.
Fuente: Instituto Nacional sobre el Envejecimiento
The post La importancia de hidratar y nutrir la piel cuando eres un adulto mayor appeared first on Periódico Presencia.
La piel es el órgano más grande del cuerpo y, con el paso de los años, pierde varias capacidades. Con la edad, la piel cambia: se vuelve más delgada, pierde grasa y ya no luce tan lozana y lisa como antes. Como consecuencia, las venas y los huesos se pueden ver más fácilmente. Además, los
The post La importancia de hidratar y nutrir la piel cuando eres un adulto mayor appeared first on Periódico Presencia.
La piel es el órgano más grande del cuerpo y, con el paso de los años, pierde varias capacidades. Con la edad, la piel cambia: se vuelve más delgada, pierde grasa y ya no luce tan lozana y lisa como antes. Como consecuencia, las venas y los huesos se pueden ver más fácilmente. Además, los rasguños, cortes o golpes pueden tomar más tiempo en sanar. Algunos factores, como pasar mucho tiempo a la luz del sol y la disminución de la producción de aceites naturales, pueden resultar en arrugas, sequedad, manchas por la edad y hasta cáncer.
Los cambios en la piel están asociados a la pérdida de agua transepidérmica, la pérdida de la integridad del colágeno y las fibras elásticas y el impacto del sol, entre otros factores.
Algunas recomendaciones que ofrecen los expertos para mantener la piel saludable son:
- Llevar una buena alimentación que incluya el consumo de frutas y verduras, proteínas y alimentos ricos en omega 3.
- Limitar la duración del baño y bañarse con agua tibia, no más de dos veces al día con jabones suaves.
- Evitar el uso de exfoliantes y jabones fuertes.
- Hidratar la piel regularmente usando cremas hidratantes después del baño y antes de acostarse.
- Evitar el uso de detergentes fuertes en la ropa.
- Utilizar protección solar y limitar el tiempo de exposición al sol.
- Evitar el consumo de alcohol y cigarrillos.
- Mantenerse hidratado tomando suficiente agua.
Adicional, es importante proveer a la piel hidratación externa especial con productos que contengan agentes como ceramidas, ácido hialurónico y ácido glicólico, entre otros, aplicándolos correctamente por la noche. Asimismo, se recomienda atender cualquier infección o cortadura de manera inmediata para evitar complicaciones.
Los problemas más frecuentes que se observan en personas de la tercera edad son:
• Sequedad cutánea (eccemas xeróticos): La piel seca es causada principalmente por la pérdida de las glándulas sudoríparas y de aceite natural. Además, en la mayoría de los casos también se genera por la falta de hidratación, exposición al sol, estrés o fumar. Asimismo, esta condición puede producirse como consecuencia de enfermedades crónicas como la diabetes o algunos tipos de cáncer.
• Arrugas y líneas de expresión: A medida que pasan los años, la piel pierde elasticidad como consecuencia de los rayos solares, generando las arrugas al aflojarse.
• Manchas en la piel (léntigos solares): Son inofensivas y se caracterizan por ser planas, de color café y generalmente son causadas como consecuencia de la exposición al sol.
• Moretones (equimosis): La piel con los años se vuelve mucho más sensible y propensa a la aparición de moretones que son difíciles de sanar.
Un buen cuidado de la piel y un estilo de vida saludable pueden ayudar a retrasar el envejecimiento natural y prevenir diversos problemas cutáneos. Recuerde que entender los cambios que experimenta la piel y atenderlos con pequeños hábitos de cuidado puede marcar la diferencia al mejorar su función y promover un envejecimiento saludable.
Fuente: Instituto Nacional sobre el Envejecimiento
Periódico Presencia
