Tinder está lleno de señores. Lo dijo su CEO, Spencer Rascoff, al Financial Times: tres de cada cuatro usuarios son hombres. «Conquistar a las mujeres es crucial para nosotros». En los últimos años, los solteros han huido de las apps de citas, sobre todo de la aplicación decana: Tinder ha pasado de 65,4 millones de usuarios activos al mes (2021) a solo 50,5. Y fundamentalmente se han marchado las mujeres y los zetas. Les fatiga Tinder, les fatigan las relaciones líquidas de hoy.
Tres de cada cuatro usuarios de Tinder son hombres. Muchas mujeres han dejado de buscar el amor: han caído en el heterofatalismo
Tinder está lleno de señores. Lo dijo su CEO, Spencer Rascoff, al Financial Times: tres de cada cuatro usuarios son hombres. «Conquistar a las mujeres es crucial para nosotros». En los últimos años, los solteros han huido de las apps de citas, sobre todo de la aplicación decana: Tinder ha pasado de 65,4 millones de usuarios activos al mes (2021) a solo 50,5. Y fundamentalmente se han marchado las mujeres y los zetas. Les fatiga Tinder, les fatigan las relaciones líquidas de hoy.
Se han cansado de buscar.
Las cifras de Rascoff son síntoma de algo más amplio: el desencanto femenino con el amor. Lo vemos en los grupos de amigas. Lo vemos en los conciertos de Rosalía: Aitana o Bad Gyal confiesan las perrerías de sus ligues; Rosalía canta a su propia perla. La decepción local / rompecorazones nacional.
Hace meses, pusimos nombre a ese sentir: heterofatalismo. Lo describió la escritora Jean Garnett en TheNew York Times: «Era dulce conmigo en persona, pero no tenía noticias suyas durante un tiempo, y entonces aparecía. Pedir aclaraciones sobre lo que un hombre siente me ha agotado, como a muchas mujeres que conozco». De ahí, al desencanto, al ismo: «Mujeres heterosexuales hartas de las conductas de apareamiento de los hombres».
¿Qué les pasa?, he oído preguntarse a más de una amiga.
Miedo al compromiso, responde la socióloga Eva Illouz. «Mientras que en el siglo XIX la masculinidad se manifestaba mediante la estabilidad emocional y la exhibición de la capacidad para cumplir promesas, la masculinidad moderna se expresa mediante la retención de los sentimientos», escribe en Por qué duele el amor. La sexualidad -nos dice- es hoy el escenario principal para ejercer el estatus masculino. Y en ese contexto, la acumulación de parejas y el desapego emocional funcionan como ventajas competitivas. Cómo va uno a comprometerse.
Por supuesto, también tengo amigos hombres que han huido de Tinder. Hay dinámicas de las relaciones de hoy que nos dañan a nosotras y a ellos por igual. Nadie describió mejor que Zygmunt Bauman nuestro mundo líquido: la fragilidad de los lazos humanos actuales, la inseguridad y la incertidumbre que genera.
Y por todo ello, muchas mujeres han dejado de buscar. Ahora, el CEO Rascoff se ha propuesto recuperarlas, aunque en el fondo no desee que encuentren el amor. Si eso ocurre, volverán a dejar Tinder.
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