El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aterrizado en Ankara pasadas las 16:30 horas para participar en la crucial cumbre de la OTAN. Sin embargo, su llegada al aeropuerto turco ha estado marcada por una imagen que resume la situación procesal de su esposa: un ramo de flores que se ha quedado «huérfano» a pie de pista. Mientras el resto de líderes internacionales acudían acompañados por sus cónyuges, la ausencia de Begoña Gómez, obligada por las medidas cautelares impuestas en España, ha generado un momento de evidente incomodidad protocolaria.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aterrizado en Ankara pasadas las 16:30 horas para participar en la crucial
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aterrizado en Ankara pasadas las 16:30 horas para participar en la crucial cumbre de la OTAN. Sin embargo, su llegada al aeropuerto turco ha estado marcada por una imagen que resume la situación procesal de su esposa: un ramo de flores que se ha quedado «huérfano» a pie de pista. Mientras el resto de líderes internacionales acudían acompañados por sus cónyuges, la ausencia de Begoña Gómez, obligada por las medidas cautelares impuestas en España, ha generado un momento de evidente incomodidad protocolaria.
Tras el recibimiento con honores, Sánchez recibió su ramo de flores, pero los medios presentes captaron cómo el equipo del presidente no pudo hacerse cargo de un segundo ramo destinado a su acompañante. La mujer encargada de la entrega no llegó a dárselo, provocando que Sánchez comentara algo con ella e incluso llegara a señalar el ramo. Este detalle protocolario no fue baladí, ya que el resto de mandatarios, a excepción de quienes viajaban oficialmente solos como el británico Keir Starmer, recibieron dos ramos distintos. La escena subraya la soledad del presidente en una cita donde Emine Erdogan, esposa del mandatario turco, ha organizado una agenda paralela para los cónyuges que incluye una cena de honor y visitas turísticas por la ciudad. La razón de esta ausencia reside en la decisión del juez Antonio Viejo, quien ha denegado a Gómez el permiso para desplazarse a la capital turca.
El magistrado argumentó que la asistencia de la esposa del presidente se basaba únicamente en que ha sido invitada «por razones de cortesía institucional internacional, sin tener una intervención activa en dicha cumbre». Esta negativa contrasta con el permiso concedido para viajar a Londres con motivo de la graduación de su hija, basándose en la «naturaleza del evento» y la «buena relación de cooperación judicial entre España y el Reino Unido, incluso después del Brexit». Desde Madrid, el Gobierno no ha tardado en calificar estas restricciones como desproporcionadas. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha defendido que las medidas cautelares de retirada de pasaporte son «simple y llanamente innecesarias». Según el ministro, el riesgo de que la esposa del presidente eluda la justicia es «cero», recordado que Begoña Gómez va «rodeada en todo momento de policías nacionales».
Asimismo, Bolaños ha puesto en valor la «extraordinaria» cooperación «judicial y policial» que nuestro país mantiene tanto con Turquía como con el Reino Unido, a pesar de que ninguno de los dos estados forma parte del Espacio Europeo de Seguridad, Libertad y Justicia. Pese a estas explicaciones, la imagen del ramo sin dueño en Ankara se ha convertido en el símbolo visual de la presión judicial que sigue de cerca los pasos del entorno del presidente en el escenario internacional.
Internacional. Noticias internacionales. Última hora
