Incidente aéreo en China: la lucha en cabina de 18 segundos para salvar el Boeing cayendo en picado

Durante dieciocho segundos, alguien dentro de la cabina del Boeing 737 intentó que el avión recuperara altura. Durante dieciocho segundos, otra persona, sentada al lado, hizo exactamente lo contrario, con el objetivo de estrellar el aparato a la máxima velocidad posible. Cuando impactó contra el suelo, tras precipitarse en marzo de 2022 con 132 personas a bordo, el avión de China Eastern quedó reducido a decenas de miles de fragmentos.

 El análisis de los datos de una de las cajas negras muestra que el piloto apagó los motores y que uno de los otros dos compañeros (o ambos) intentaron recuperar el control del avión maniobrando la palanca de mando. Pero ya era imposible  

Durante dieciocho segundos, alguien dentro de la cabina del Boeing 737 intentó que el avión recuperara altura. Durante dieciocho segundos, otra persona, sentada al lado, hizo exactamente lo contrario, con el objetivo de estrellar el aparato a la máxima velocidad posible. Cuando impactó contra el suelo, tras precipitarse en marzo de 2022 con 132 personas a bordo, el avión de China Eastern quedó reducido a decenas de miles de fragmentos.

Por el momento no está claro si quien intentó el gesto desesperado fue el comandante o el primer oficial. O si se trató más bien de una «lucha», con dos pilotos tirando de la palanca de mando hacia arriba (en cabina había un tercero, en calidad de observador) y el otro empujándola hacia delante para acelerar el descenso. Se impuso quien inició la maniobra mortal, «ayudado» por las leyes de la física, después de apagar los motores de forma repentina, como se contó en los últimos días.

Algunos de los datos aportados por las casi dos mil páginas que los investigadores estadounidenses de la NTSB publicaron tras una solicitud de acceso a los documentos confirman la dinámica de lo sucedido. Los documentos contienen información extraída de una de las dos cajas negras, el ‘Flight Data Recorder’ (que registra miles de parámetros de vuelo). Y también confirman la reconstrucción realizada en 2023 por el Corriere: dentro de la cabina, alguien intentó evitar la tragedia.

Poco después de la hora del almuerzo -de madrugada enEuropa- del 21 de marzo de 2022, y mientras se encontraba a una altitud de 29.000 pies (7.900 metros), alguien en la cabina del vuelo Kunming-Guangzhou apagó los motores, interrumpiendo el flujo de queroseno, según confirman los documentos publicados por la NTSB. Esto provocó la desconexión del piloto automático, que normalmente está activado en esa fase del viaje, conocida como «crucero».

Poco más de un segundo después de apagar los motores -una acción que puede realizarse con facilidad-, el autor empujó su palanca de mando hacia delante, para orientar el morro del aparato hacia abajo. No solo eso. Configuró además las partes móviles externas del avión para obtener una mayor estabilidad aerodinámica y aumentar así la velocidad de descenso. «Quien realizó esas maniobras tenía claramente un único objetivo: morir», señalan al Corriere dos comandantes consultados para este artículo.

Pero los parámetros indican que, aproximadamente dos segundos después del apagado de los motores y del inicio del descenso, alguien en cabina accionó la otra palanca de mando hacia atrás. Las dos palancas del Boeing 737 -una a la izquierda para el comandante y otra a la derecha para el primer oficial- se mueven de manera sincronizada. «Cuando un piloto mueve su palanca en una dirección, ese mismo movimiento se ‘copia’ en la otra, salvo que se ejerza una fuerza diferente u opuesta», explican los dos comandantes, con 25 y 28 años de experiencia en Boeing.

Todo esto duró al menos 18 segundos antes de que la caja negra dejara de registrar. En circunstancias «normales», explican los comandantes, para levantar de nuevo el reactor un piloto debe aplicar en su palanca de mando una fuerza que puede llegar a los 40 kilos. Pero con el avión en picado y a una velocidad elevadísima -como ocurrió con el Boeing 737 de China Eastern Airlines-, para volver al «vuelo nivelado» habría sido necesario un esfuerzo «fuera de los parámetros aerodinámicos».

Es aquí donde -según relataron las fuentes al Corriere-, varios segundos antes del impacto, la otra caja negra de la cabina (el ‘Cockpit Voice Recorder’, que registra los audios), además de los gritos de los pilotos, captó sonidos que parecen corresponder a una pelea o a un conjunto de esfuerzos físicos. Los cuatro micrófonos -uno para cada piloto y un cuarto de «ambiente»- funcionaban perfectamente, pero quienes pudieron escuchar los archivos en la primavera de 2022 revelan que el sonido está contaminado por «alarmas, gritos, respiraciones aceleradas y vibraciones».

Tampoco en este caso está claro a quién pertenecen esas voces, si a los dos pilotos en los mandos o también al tercer miembro de la tripulación presente como observador. La NTSB no ha proporcionado copia del material de audio ni tampoco una transcripción. Sin embargo, una de las fuentes explica que las autoridades chinas -que lideran la investigación- recibieron de sus homólogos estadounidenses (que en Washington extrajeron los datos) «cuatro archivos de excelente calidad»: dos horas de grabación de los tres canales de audio de los pilotos y tres horas del micrófono ambiental.

A las 14:23 hora local, el Boeing 737 se estrelló a una velocidad cercana a la del sonido y con un ángulo de picado casi perpendicular al terreno. En el impacto, el aparato se desintegró en más de 50.000 fragmentos. Algunos restos fueron hallados incrustados incluso a 20 metros de profundidad, mientras que un pequeño fragmento del ala derecha fue recuperado a 12 kilómetros del punto de impacto.

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