Qatar descarta conversaciones directas entre Irán y EEUU pese al envío de negociadores a Doha

Qatar ha confirmado la llegada de negociadores de Irán y Estados Unidos al país para lograr avances en las negociaciones de paz, aunque ha descartado que se vaya a producir un encuentro bilateral entre Washington y Teherán. «No hay reuniones directas programadas entre las dos partes en los próximos días», asegura el portavoz de Exteriores qatarí, Majed Al Ansari, que descarta además cualquier tipo de «encuentro de alto nivel» entre ambas partes. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha insistido el lunes en que Irán había solicitado un encuentro directo, que Teherán negó en todo momento. Por su parte, la República Islámica envió una delegación a Doha para discutir con las autoridades del país los detalles de los seis millones de dólares de fondos congelados iraníes que se encuentran en Qatar y que serán devueltos al país en breve, supuestamente dentro de la ventana de 60 días para negociar los escollos de la guerra, asegura Teherán. Sobre la cuestión, Al Ansari remarca que el papel de su país es mediador y que el desbloqueo de fondos «será acordado entre Estados Unidos e Irán«, confirmando que la transferencia aún no se ha producido. «Está vinculado al progreso de las negociaciones», asegura el portavoz qatarí.

 Teherán rechaza negociar con Washington hasta que haya avances en el desbloqueo de fondos congelados  

Delegaciones de Irán y Estados Unidos viajaron hoy a Qatar con el objetivo de avanzar en las negociaciones del Memorando de Entendimiento firmado por ambas partes para lograr un acuerdo de paz permanente en la región. Sin embargo, Washington y Teherán han dado señales contradictorias de la misión de este viaje a Doha. El presidente estadounidense, Donald Trump, insistió hace unas horas en que Irán solicitó este encuentro directo. «La reunión en Doha será, tal vez importante, tal vez no. Ya lo veremos, pero estamos ganando militarmente», aseguró Trump. El líder republicano mencionó repetidas veces el encuentro durante la jornada del lunes, a pesar que Irán descartó el encuentro desde el primer momento. El régimen ha enviado una delegación a Doha para discutir con las autoridades del país los detalles de los seis millones de dólares de fondos congelados iraníes que se encuentran en Qatar y que serán devueltos al país en breve, supuestamente dentro de la ventana de 60 días para negociar los escollos de la guerra, asegura Teherán.

Así, negociadores de ambos países se encuentran en Doha, con Trump insistiendo en que el proceso avanza y el Estrecho de Ormuz ha vuelto a la normalidad, mientras Irán exige cada vez más garantías a Washington para poder proceder en las negociaciones. «No celebraremos ninguna reunión de negociación a ningún nivel con la parte estadounidense en los próximos días», declaró el portavoz de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei. «El hecho de que los representantes estadounidenses viajen a Qatar no tiene nada que ver con el viaje de la delegación iraní», aclaró.

Si bien Trump anunció avances en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, Teherán lo negó, señalando que las negociaciones no comenzarán hasta que Washington cumpla con los términos del memorando de entendimiento. «Ni siquiera hemos entrado en la fase de negociación para un acuerdo final», aclaró Baqaei en una rueda de prensa.

La cuenta atrás avanza en los sesenta días establecidos para negociar el Memorando de Entendimiento -que finaliza a mediados de agosto-, con las principales discrepancias cada vez más evidentes. Por el momento, el alto el fuego en Líbano sigue sin implementarse, con ataques con drones israelíes esta mañana al sur del territorio.

Otra discrepancia llamativa es la reanudación del tráfico en el Estrecho de Ormuz. Washington defiende el flujo libre del tráfico marítimo, mientras Teherán cree que el Memorando le otorga autoridad para regular el paso de embarcaciones por esta vía marítima. El régimen además insiste en su soberanía sobre el Estrecho y ha rechazado la apertura de nuevas rutas a través de las aguas de Omán para la evacuación de decenas de buques que estaban varados desde el inicio del conflicto en febrero. Estas diferencias provocaron choques militares entre Teherán y Washington el fin de semana pasado, con el Estrecho de Ormuz como escenario de batalla. Teherán atacó una embarcación, provocando una respuesta estadounidense contra el sur de Irán y sus islas estratégicas en estas aguas. Los enfrentamientos se repitieron el domingo, con el régimen ampliando sus represalias a países del Golfo, Kuwait y Bahréin, que ha atacado en repetidas ocasiones a lo largo del alto el fuego establecido en abril.

Irán además, ha impulsado negociaciones paralelas con Omán para establecer una gestión conjunta del Estrecho de Ormuz, que podría incluir el cobro de una tasa por cruzar la vía marítima. Tras una reunión oficial, Omán se sumó a la iniciativa iraní, asegurando que «no apoya la imposición de tasas de tránsito» de los buques, pero se muestra abierto a cobrar por «servicios marítimos, medioambientales y de navegación».

Ambos gobiernos rechazaron la propuesta de París para establecer un equipo que agilice el desminado de partes del Estrecho de Ormuz, en un intento de acelerar la reanudación del tráfico marítimo. Pese a la inestabilidad en las negociaciones y los choques militares entre Teherán y Washington, se registró el cruce de 108 embarcaciones por el Estrecho de Ormuz desde el sábado -según datos de Marine Traffic- un gran aumento desde que se pactó el alto el fuego, aunque se trata de un tercio de las embarcaciones que navegaban por esta vía antes de la guerra.

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