Rusia convulsiona Europa con su amenaza de usar armas nucleares contra la OTAN: «Quiere intimidar a la opinión pública de los países aliados»

La amenaza de Rusia de «utilizar todo el arsenal de fuerzas y capacidades a su disposición, incluidas las armas nucleares» contra la OTAN ha agitado los temores más profundos en Europa y ha provocado una auténtica convulsión. El motivo esgrimido es un presunto intento de varios aliados de aislar el enclave ruso de Kaliningrado, y la propia Organización del Tratado del Atlántico Norte ha reconocido la advertencia respondiendo a ella con un tono firme y, a la vez, tratando de mantener la «calma».

 El régimen de Vladimir Putin avisa mediante una carta de que está dispuesto a utilizar «todo su arsenal» ante el intento de países aliados de aislar Kaliningrado, advertencia que la OTAN reconoce pero ante la que pide «calma»  

La amenaza de Rusia de «utilizar todo el arsenal de fuerzas y capacidades a su disposición, incluidas las armas nucleares» contra la OTAN ha agitado los temores más profundos en Europa y ha provocado una auténtica convulsión. El motivo esgrimido es un presunto intento de varios aliados de aislar el enclave ruso de Kaliningrado, y la propia Organización del Tratado del Atlántico Norte ha reconocido la advertencia respondiendo a ella con un tono firme y, a la vez, tratando de mantener la «calma».

«Puedo confirmar que Rusia envió un non-paper [una carta] a la OTAN y que nosotros hemos enviado una respuesta, en la que señalamos que la OTAN es una Alianza defensiva y que ninguna de nuestras actividades o ejercicios supone un riesgo para ninguna parte de Rusia. Condenamos firmemente la amenaza del uso de la fuerza, incluida cualquier retórica nuclear irresponsable. Pedimos a Rusia que ponga fin a su guerra no provocada en Ucrania», expuso un portavoz de la Organización al ser preguntado por la amenaza rusa.

«El uso por parte de Rusia de tácticas híbridas es una señal de desesperación. Pero no nos disuadirá de seguir apoyando a Ucrania. Contamos con los medios necesarios para defender cada centímetro del territorio aliado y seguimos siendo fuertes, estando preparados y teniendo la capacidad de hacer frente a cualquier amenaza», añadió. Dos párrafos muy relevantes, en los que hay varios puntos que fuentes del ámbito diplomático desgranan en conversación con EL MUNDO y que ayudan a entender la verdadera magnitud de la amenaza.

Para empezar, el hecho de que se trate de un non-paper supone que la amenaza no está firmada. Ni por el presidente, Vladimir Putin, ni por el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, ni por ningún otro responsable del régimen ruso. «Es casi como si fuese un anónimo«, explican desde el ámbito diplomático, que no está dirigido a nadie en concreto y que por eso desde la OTAN responden en iguales términos.

«Es obvio que es un intento de hacer propaganda, de trasladar que la OTAN es agresiva. Y es también un mensaje para la opinión pública de los aliados. Quieren intimidar a esa opinión pública, a Alemania, a Francia… A los ciudadanos de países en los que se van a celebrar o se están celebrando elecciones y en los que hay una discusión sobre qué hacer con Ucrania. Sobre si se debe seguir apoyando al país o no», añaden.

El caso más claro es el de la AfD en Alemania, fuerza de ultraderecha que está conquistando unos niveles de apoyo muy elevados en las elecciones regionales y que aboga, de manera clara, por retirar el apoyo alemán al país ucraniano. Marine Le Pen, por su parte, no se ha mostrado tan tajante en este asunto y se ha distanciado de manera clara de Putin, pero al mismo tiempo sí ha defendido la necesidad de reducir las ayudas financieras a Ucrania ante la complicada situación de las cuentas francesas.

Todo esto parece encajar perfectamente con el hecho de que la OTAN haya querido introducir en su respuesta una referencia a Ucrania cuando en la amenaza de Rusia no se citaba al país, y que también el secretario general de la Organización, Mark Rutte, lo subrayase ayer por la tarde en Bruselas durante un evento de Euronews. «Somos una Alianza defensiva, que cesen las amenazas nucleares. Son absolutamente injustificadas y no ayudan en nada. Pedimos a la Federación Rusa que ponga fin a su invasión a gran escala y no provocada de Ucrania. Instamos a la Federación Rusa a abstenerse de adoptar comportamientos cada vez más temerarios hacia los aliados y a poner fin a su irresponsable retórica nuclear», defendió el ex primer ministro de Países Bajos, que se esforzó en trasladar la necesidad de mantener la «calma».

«Nos lo tomamos muy en serio, por supuesto, y es una retórica que aboca a la escalada. Nadie está en absoluto contento con esta situación y han sido muy irresponsables al lanzar la amenaza. Pero mantenemos la calma», insisten desde el ámbito diplomático. «Y Rusia no debería jugar con la OTAN, porque la OTAN tiene las armas y la capacidad de hacerle más daño a Rusia del que Rusia puede hacer a la OTAN», añaden.

Volviendo a ese enclave a orillas del Báltico, la amenaza de Rusia se habría desatado por los presuntos ejercicios que diferentes países de la Alianza habrían llevado a cabo en las proximidades de Kaliningrado, así como supuestos vuelos de inteligencia y reconocimiento. Es un punto fuertemente militarizado, que está encajonado entre Lituania y Polonia y de gran importancia naval para el régimen ruso. Y esos posibles movimientos aliados habrían desatado el nerviosismo de Putin.

«La OTAN está preparando un bloqueo aéreo y marítimo de Kaliningrado. Esto no es un bulo, sino un asunto de gran preocupación para Rusia. La élite política europea, irresponsable y miope, está jugando un juego peligroso», incidieron fuentes diplomáticas rusas en declaraciones a la agencia TASS recogidas por EFE. Aunque también podría ser la excusa encontrada por el régimen ruso para iniciar ese proceso de intimidación a la opinión pública europea.

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