Nunca vi Girls y me alegro, porque así no me he decepcionado con Lena Dunham por haber comprado un bebé. Pero sí que he escuchado bastante a Lady Gaga y puedo entender los llantos de sus fans esta semana.
He leído que la gestación subrogada es un tema complicado. A mí me parece que no es tan difícil saber qué está bien y mal en el mundo. No se compran bebés. No se comercializa con vidas humanas.
Nunca vi Girls y me alegro, porque así no me he decepcionado con Lena Dunham por haber comprado un bebé. Pero sí que he escuchado bastante a Lady Gaga y puedo entender los llantos de sus fans esta semana.
En el artículo de Vogue titulado Lena Dunham es madre, la dulce y singular historia de cómo se preparó para serlo, Lena cuenta cómo se prepara para que le entreguen el bebé que ha comprado, mientras compra ansiosamente ropa para la niña. Se podría resumir en que ella abrió la cuenta corriente de su banco y pagó por la ropa y por quien la llevaría puesta. Meter tu carga genética en el cuerpo de una mujer pobre y precarizada para que dé a luz por ti no es maternidad, es explotación y violencia reproductiva.
Se puede ser madre de muchas formas y no tiene que ser de manera biológica, pero ser madre tiene que ver con brindar una protección a tus hijos. Y yo quisiera saber qué protección se le puede dar a un hijo al que se ha comprado, si nada más nacer se le arranca del cuerpo de su madre. Qué moralidad y qué ética se le va enseñar si ya viene manchado al mundo. Cómo va a proteger a un hijo alguien que ha utilizado su poder sobre el cuerpo y el útero de otra persona vulnerable.
Hablo de madres porque han saltado los casos de Gaga y Dunham, pero no quisiera pasar por alto a los mal llamados padres que también han comprado bebés: Miguel Bosé, Ricky Martin, Javier Cámara… Igual de terribles me parecen unas como los otros.
No existe el derecho a ser madre o padre y no hay que confundir los deseos con los derechos. Creo que es importante decirlo ahora, que vivimos en los tiempos de una realidad distópica. Cuando salió El cuento de la criada, tuvimos claro que representaba un mundo horrible, el de las mujeres incubadoras, pero ya estamos en él. Comprar un bebé debería ser igual de escandaloso que robar un bebé, comprar un órgano o un animal. No sé en qué momento nos hemos olvidado de esto.
No quiero invalidar el dolor de una mujer que quiere ser madre y no puede o el de un padre, pero existe la adopción. La carga genética es un capricho. UNICEF calculó que al menos hay 2,7 millones de niños abandonados en instituciones, orfanatos y hogares infantiles. Esta semana también ha saltado la noticia de que Millie Bobby Brown, la protagonista de Stranger Things, ha adoptado a su segundo hijo con 22 años.
He leído que la gestación subrogada es un tema complicado. A mí me parece que no es tan difícil saber qué está bien y mal en el mundo. No se compran bebés. No se comercializa con vidas humanas.
Noticias de Cultura
